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lunes, enero 26, 2026

LA NÁUSEA

CiudadaníaLA NÁUSEA

vomito

La doctora Cecilia Castillo, activa defensora de una alimentación saludable y una de las mejores técnicas de la nutrición y la alimentación del paí­s, da un recuento de las presiones polí­ticas y empresariales para «flexiblizar» el reglamento de la Ley de etiquetado, conocida por todos como Ley del Super 8.

La Náusea es una novela de Jean Paul Sartre, donde el personaje Roquentin  siente profundamente una sensación de repugnancia, de náusea, ante la vida. La doctora Castillo titula así­ este articulo,  La Náusea, para testificar su profunda desazón, cansancio y agotamiento frente al desembozado tráfico de influencias de los empresarios y la corrupción de ciertos funcionarios públicos.

El Reglamento depende ahora de la firma de la Presidenta de la República, está en su despacho. Esperamos que la presidenta Bachelet, también médico, revierta esta lamentable situación donde el desmedido placer del dinero y la sevicia de los empresarios,  parece predominar en nuestro paí­s, por encima de la salud de los chilenos y chilenas. 

LA  NÁUSEA

DOCTORA CECILIA CASTILLO

Muchos de nosotros hemos sentido las últimas semanas una sensación semejante a la náusea, un sí­ntoma inconfortable que generalmente se relaciona con un alimento o una comida en mal estado asociado a algún cuadro infeccioso o a una transgresión alimentaria, pero que también se manifiesta cuando aparecen  acontecimientos vergonzosos. Nadie puede permanecer  indiferente a las noticias en Chile que relatan casos de corrupción, tráfico de influencias, mal uso de recursos públicos y que quieren que les diga, también en nuestro pequeño tema que es la nutrición y la alimentación esa sensación también ha empezado a invadirnos.

Chile es uno de los paí­ses con mas obesidad en América y era que no. Ocupamos el  tercer lugar en consumo de bebidas gaseosas, somos grandes consumidores de helados, mayonesa, galletas y con ellos de azúcar, sal (sodio) y grasas. Bueno el modelo de desarrollo que Chile ha impulsado, durante estas últimas décadas, hace que muchos encuentren parte de la felicidad comprando y comiendo porque las insatisfacciones de una sociedad que solo piensa en el crecimiento económico a como de lugar altera la salud mental, y el consumo, esa sensación de libertad transitoria de elegir, nos ayuda a sentirnos mas livianos, aunque al final se viva más endeudado.

Ocho años han pasado desde el inicio de la discusión en el Congreso de la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos, «LeySuper8». Veto mediante, lobby mediante, se aprobó hace dos años y medio (ver notas anteriores).

El Reglamento que desarrolló el gobierno pasado que permití­a la aplicación de la Ley desde el año pasado y que muchos consideramos insuficiente, fue retirado por este gobierno, con la promesa de hacerlo más completo, más exigente, de tal manera que las personas y hasta los niños pudieran elegir más adecuadamente alimentos no saludables sin tener que hacer cálculos o interpretaciones complejas.
http://www.latercera.com/noticia/nacional/2014/05/680-578712-9-salud-prorroga-entrada-en-vigencia-de-ley-de-etiquetado-de-alimentos-en-un-ano.shtml

Tontos no faltan, yo en primer lugar, creí­ que este gobierno era capaz de lograrlo y participé activamente en la comisión para reformar el Reglamento. Creo que todos los que participamos quedamos bastante conformes con el resultado. Claro éramos puros técnicos. Pero después de esa sensación de conformidad, nunca más supimos que pasaba. Cuando consultábamos en que iba el trámite del Reglamento nos decí­an que estaba en discusión «a otros niveles» y que habí­a esperar. Y esperamos!!.

La sorpresa fue grande cuando la ex Ministra Helia Molina presentó en el Congreso el reglamento de alimentos.
http://www.pulso.cl/noticia/economia/economia/2014/11/7-52811-9-etiquetado-de-alimentos-gobierno-flexibiliza-entrada-en-vigencia-a-4-anos.shtml

 

La definición de alimentos no saludables se habí­a flexibilizado y se habí­a establecido un plazo de cuatro años para aplicarlo, con lí­mites extraordinariamente flexibles al inicio los que disminuí­an progresivamente en cuatro años (ver tabla anexa).

Ante la consulta de que habí­a pasado se nos confidenció escuetamente que esto correspondí­a a un «acuerdo polí­tico». Para los técnicos es difí­cil entender que algo especialmente técnico se someta a un «acuerdo polí­tico». No pudimos saber con quien y como fue ese acuerdo polí­tico pero si leí­mos en diarios las opiniones de empresas, asociaciones de empresas, que el Reglamento socavaba la economí­a, asustaba a los consumidores y todos los males del infierno que Dante ni siquiera fue capaz de adivinar en la Divina Comedia.

https://www.df.cl/noticias/empresas/actualidad/gremio-de-alimentos-y-bebidas-identifica-amenazas-que-golpearan-su-actividad/2014-07-28/215027.html
Pero lo más sorprendente fue ver que Ministros y Subsecretarios del mismo gobierno de la Presidenta Bachelet criticaban ácidamente el Reglamento y vaya, curiosamente los argumentos eran los mismos que argumentaban las empresa.
http://www.pulso.cl/noticia/economia/economia/2014/10/7-52477-9-etiquetado-de-alimentos-salud-admite-que-hara-cambios-al-reglamento-tras.shtml
Supimos que la discusión al interior del gobierno fue ácida y que la presión de Ministerios tales como Economí­a, Relaciones Exteriores, Agricultura, aquellos que decí­an defender los intereses del paí­s, pero que opinaban casi igual que las empresas de alimentos, hizo que el reglamento se modificara, se cambiara sus plazos de aplicación y se llegara a situaciones tan poco éticas y absurdas como por ejemplo que sabiendo que un alimento tiene un alto contenido en sodio cuando supera los 400 mg, ellos decidieran  usar ya no por un año, sino que ahora por dos,  un criterio muchí­simo mas flexible, sobre 800 mg y ahí­ disminuir sucesivamente hasta llegar a 400 mg en cuatro años. Solo quisiera recordar que cuatro años más es otro gobierno, que hay una campaña presidencial mediante, que hay muchos acuerdos de campaña y que además los Reglamentos se pueden cambiar con facilidad, más aún sino están definitivamente instalados.

La semana pasada, el Frente por un Chile Saludable, una agrupación que da seguimiento a polí­ticas de salud pública y en el cual participo, pedimos una audiencia con la Ministra de Salud para consultar en que iba el trámite del etiquetado. A pesar que según página de transparencia ella habí­a recibido a la SOFOFA para hablar del tema, a nosotros no nos recibió y nos derivó con Subsecretario de Salud quien nos recibió, previo cambio de fecha, la semana pasada.
https://www.df.cl/noticias/empresas/actualidad/sofofa-e-industria-alimentaria-definiran-la-proxima-semana-artilleria-por-etiquetado/2015-02-26/201943.html

La reunión fue cordial pero tensa porque para explicar mejor nuestras aprehensiones llevamos una comparación de los criterios para definir alimentos no saludables del Gobierno anterior y de la propuesta post acuerdo polí­tico a que llegó el gobierno de Bachelet.  Se percibió una cierta incomodidad porque muchos de los criterios eran mejores en el Reglamento anterior. Explicaciones técnicas ninguna. Solo pudimos llegar a entender que aquel acuerdo polí­tico que alguien nos mencionó en alguna oportunidad era el acuerdo con los otros Ministerios, que de alguna manera, de acuerdo a lo publicado en la prensa, opinaban muy similar a empresas de alimentos. Usted saque sus conclusiones.

El Reglamento depende ahora de la firma de la Presidenta de la República, está en su despacho. Cada uno puede imaginar lo que saldrá. No me cabe duda que Dante estarí­a complacido de haber triunfado al mostrar todas las penas del infierno si primaban los criterios técnicos. Pero yo que soy una técnica de la nutrición y la alimentación, que no soy polí­tica, puedo decir que cuando hablo o escribo de este tema me embarga esa sensación de náusea que sienten muchos chilenos en relación a muchos otros temas.

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