13.6 C
Los Angeles
lunes, enero 26, 2026

Ama Richu, no te vayas mamita: El pueblo Otavaleño, su migración, sus textiles y la xenofobia y el racismo en Chile

mujeresAma Richu, no te vayas mamita: El pueblo Otavaleño, su migración, sus textiles y la xenofobia y el racismo en Chile
????????????????????????????????????
Maria Bautista, en la Biblioteca Nacional de Santiago.

Marí­a Bautista, Presidenta del Sindicato Runacay de Santiago, conversó con Mapuexpress acerca de cómo desarrollan su vida lejos de sus lugares de origen. «Nos encontramos con muchas situaciones de xenofobia y racismo, con nuestros hermanos peruanos, bolivianos… con nosotros, los indí­genas», afirmó. Agregó además que «Ama Richu mamita» (no te vayas mamita) y «kantallakinimary» (te extraño), son las palabras que se escuchan con más frecuencias en los terminales de autobuses, aeropuertos y umbrales de las casas de quienes ven  a sus madres, padres, hermanas y hermanos cruzar fronteras nacionales y culturales, migrar en busca de un sueño.


Por: Angélica Valderrama Cayuman
Mapuexpress.org
24 de septiembre de 2015


Memoria Inmigrante es el tema que convoca al primer dí­a del seminario «Diálogos de las memorias: Cruces temáticos para un paí­s diverso», que se realiza entre los dí­as 22 y 24 de septiembre en la Biblioteca Nacional. Una de las invitadas a la mesa de conversación es Marí­a Bautista, indí­gena kichwa del pueblo Otavaleño, Ecuador. Hace dos años reside en Chile, donde preside el Sindicato de trabajadores indí­genas Runakay, que quiere decir: ser indí­gena.

Marí­a inicia su relato memorioso con la vivencia particular del pueblo Kichwa otavaleño, ligado desde sus orí­genes a la migración para la comercialización de sus productos artesanales. Nos cuenta que las primeras migraciones de otavaleños se produjeron alrededor de 1930, desde los pueblos hacia las grandes ciudades ecuatorianas. Muchos indí­genas partí­an con sus maletas cargadas de tejidos con el fin de comercializarlos. Los más apreciados, nos indica, eran los ponchos, ponchos de doble faz que se caracterizan por su textura, fineza y calidad. Hasta el dí­a de hoy la textilerí­a otavaleña es ampliamente reconocida.

Aún con muchas diferencias, esta experiencia de movilización para la venta de textiles nos conecta con otras memorias indí­genas. Ya en el 1928, hay testimonios de la venta de tejidos mapuche en las grandes ciudades chilenas, «â€¦traen en venta cantidades de choapinos a la ciudad de Temuco y las venden a razón de 50 a 80 pesos el metro cuadrado»[1].

Esta migración otavaleña cruza las fronteras nacionales en los años setenta. Marí­a nos comparte el relato de José segundo Maldonado, indí­gena otavaleño que visitó Santiago a mediados del siglo pasado. Este relato, recopilado por su nieta Gina Maldonado, señala: «La primera vez que viaje a chile tení­a diecisiete años… la gente nos saludaba, nos detení­a en la calle, no trataba con mucho respeto, con curiosidad por saber de dónde vení­amos, deseaban conocer nuestras vestimentas, me sentí­a tan elegante…»

Hoy, en Santiago de Chile, Marí­a Bautista constata y denuncia la situación que viven nuestros  hermanos y hermanas:«Nos encontramos con muchas situaciones de xenofobia y racismo, con nuestros hermanos peruanos, bolivianos… con nosotros, los indí­genas». Relata la experiencia de un joven otavaleñoque se  ha cortado la trenza tratando de escapar de los carabineros que querí­an detenerlo por vender en la calle, ellos lo han agarrado de la trenza y le han dicho «indio boliviano, lárgate a tu paí­s».

En Chile, hay alrededor de 6000 indí­genas otavaleños. La mayorí­a de ellos vive en torno a la comercialización de sus productos artesanales, los que venden principalmente en la calle.  «Tenemos derecho a trabajar», nos dice Marí­a Bautista, y agrega «No es un delito vender en la calle». Runacay es un sindicato que formado inicialmente por 40 socios hoy mantiene talleres de hilado y confección de textiles,  y se propone generar un Centro de Acopio de productos artesanales.

Esta lucha del pueblo Kichwa otavaleño en su búsqueda de mejores condiciones exige»humanizar la mirada hacia la experiencia de migración» muchas veces ligada solo a los análisis económicos,  y revisar, como nos propone Bautista, lo que sucede en Ecuador con el «Plan Nacional del Buen Vivir» y la ley de Movilidad Humanaque  pretende dar respuesta  a las demandas de quienes están en situación de movilidad humana, como: emigrantes, inmigrantes, retornados, refugiados, asilados, apátridas y ví­ctimas de trata de personas. Las fronteras no pueden impedir el derecho a movilizarse.

[1] «Los tejidos araucano», H. Claude Joseph, 1928.

No te vayas Mamita, una de las frases que más se escuchan cuando hay que comenzar a viajar
No te vayas Mamita, una de las frases que más se escuchan cuando hay que comenzar a viajar

Chequea otros temas

Dona y participa

Lo más visto